Swingers Barcelona, un nuevo input en las relaciones

42 escorts encontradas en Barcelona

¿Habréis oído hablar de los Swingers Barcelona verdad?

Como todo, el sexo también puede llegar a convertirse en monotonía en las relaciones de pareja estable. Cuando esto ocurre, hay que buscar nuevos estímulos para reavivar esa llama que parece que poco a poco se va apagando. Las fórmulas para lograrlo son muchas y tan variadas como preferencias tenemos las personas. Lo único relevante es que ambos miembros de la pareja estén de acuerdo y actúen acorde a una reglas consensuadas que sean inquebrantables.

Los swinger son parejas liberales que han llegado a un punto de su vida sexual que o introducen estímulos o todo se va al traste.

¿Cómo explotar tu condición de Swinger Barcelona?

Si has llegado a este punto en tu vida de pareja deberás saber que lo primero y más importante es establecer esas reglas que son sagradas y que no se pueden traicionar. Ser un Swinger Barcelona no significa que todo valga. Lo importante es tener claro hasta dónde estáis dispuestos a llegar ambos y qué no está permitido hacer. Porque esa es la única forma de que la libertad sexual fluya sin influir negativamente en la vida de pareja.

Es importante recordar que las parejas que llegan a esta fórmula en su vida no es porque no se quieran sino simplemente porque algo falla en su vida sexual. Normalmente suele ser que la monotonía se ha apoderado de ellos y ya no hay pasión en la cama.

Las parejas liberales encuentran morbo en ver a su respectivo mantener relaciones con otra persona o a veces simplemente es dejar entrar a un tercero desconocido en su lecho para disfrutar del morbo que ello les produce. El intercambio de pareja también tiene cabida y es muy frecuente en los swingers. Todo dependerá de los límites que se hayan impuesto y eso definirá qué tan liberal es cada pareja.

La práctica puede ser en casa o en clubs swingers, locales acondicionados para este tipo de relaciones.

También puede ser en un local especializado en sexo de pago dónde contratar los servicios de una escort para realizar un trío, un lésbico o lo que la fantasía les provoque.

 

Los Swingers Barcelona también pagan por tener sexo satisfactorio

Son muchas ya las parejas que se han aficionado a acudir a puticlubs para tener sexo con una escort y no ir a los clubs de swingers.

En Maison Close Barcelona ya son muchas las parejas swingers que nos han visitado para pagar un ratito de diversión con alguna de las escorts que allí se pueden encontrar.

Muchas de nuestras chicas son muy abiertas y les encanta tener sexo con mujeres mientras su pareja mira la escena y se masturba. A veces la fórmula trío es la solicitada y los tres interactúan en la intimidad de la habitación alquilada.

La elección de la escort puede ser por parte únicamente del chico o de la chica pero normalmente, ambos opinan y deciden conjuntamente si la quieren con más pecho, con más culo o si lo que buscan es sexo con alguna chica de una nacionalidad determinada. En la mayoría de los casos ya acuden con una idea clara de lo que buscan aunque otras veces, se dejan asesoran por las recepcionistas del local.

Los servicios que solicitan suelen ser muy variados y aunque lo que predomina es el trío, muchas veces lo que buscan es un servicio muy concreto que no ha tenido cabida dentro de la relación por tabús o imposibilidades. A veces el hombre simplemente necesita tener sexo anal con una mujer y la pareja que no ha podido ofrecérselo participa presenciando esa relación sexual con otra mujer.

Como decía, las fórmulas son muy variadas y al final, esta libertad sexual consensuada lo único que fomenta es la confianza en muchas relaciones destinadas a la ruptura o a las infidelidades. Es la manera de salvarlas y de vivirlas con una intensidad que hacía tiempo que no se sentía y es que no nos engañemos, el sexo es muy importante y la llamita para mantenerlo vivo y disfrutarlo en todo su esplendor, debe cuidarse cada día. Porque la monotonía acecha y por desgracia, es la causa de ruptura más común entre las parejas. Algunas se atreven a proponer soluciones y otras sin embargo, prefieren dejarlas morir o recurrir al “ojos que no ven, corazón que no siente”.

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