Si eres uno deseos hombres que disfrutan viendo disfrutar a una mujer hay ciertas cosas que debes saber. Para conseguir el orgasmo femenino hace falta dulzura pero, sobre todo, saber donde están sus puntos sensibles. Lograrlo no tiene nada que ver con el tamaño del pene, aunque todo es cuestión de gustos. Pero tengas el tamaño que tengas, la clave está en los juegos previos de excitación, los llamados preliminares, y en saber dónde enfocarse. También ayuda entender que posturas sexuales brindan una mayor oportunidad de éxito. Aquí tienes algunas ideas.

Calentar el ambiente

Las mujeres necesitan estimulación física y emocional para poder excitarse, lubricar y estar listas para un orgasmo. Por ello, el hombre debe estimularla mentalmente primero. Una nota de amor, velas, música agradable o unas flores, crean ese ambiente sensual idóneo para que se dé una predisposición mental al disfrute.

Besar de los pies a la cabeza, pasando por el cuello, la espalda, las ingles o los muslos. Es fundamental tener en cuenta que el cuerpo de la mujer es tan extenso como su piel, no hay que enfocarse solo en el triangulo de las bermudas precipitadamente. Besos húmedos muy ensalivados, pequeños y tiernos o voraces, todo suma y la variedad es un plus.

Acariciar suavemente todo el cuerpo, abrazar, hacer unas ligeras cosquillas, tomar su mano, incluso un suave masaje, pueden hacer maravillas para poner a esa mujer tan especial a tono. Y no olvides susurrarle al oído mientras lo haces, la mujer tiende a ser más verbal y le encantará escuchar lo mucho que te gusta estar con ella, le dará confianza y le ayudará a abrirse más.

Puntos sensibles

Hay dos lugares del cuerpo femenino especialmente sensibles a la hora de llegar al orgasmo.

El clítoris es ese órgano pequeño que tiene una altísima concentración de terminaciones nerviosas y se encuentra cerca de la cima de la vagina. Lamerlo o chuparlo produce un placer muy intenso, pero hay que hacerlo suavemente para no sobreestimularlo de golpe. El clítoris está cubierto por una fina capucha de piel que se retira hacia atrás cuando está excitado. Al excitarse, el clítoris se pone ligeramente erecto. Sí, las mujeres también se “ponen duras”.

El punto G está situado en el interior de la vagina. Es un manojo de terminaciones nerviosas a unos centímetros del hueso púbico en la pared interior superior de la vagina. Para encontrarlo hay que introducir un dedo suavemente dentro de la vagina con la palma de la mano hacia arriba y doblar el dedo como cuando dices “nena ven aquí”. Con el punto G también hay que ir regulando la intensidad con la que se estimula e ir viendo las distintas reacciones de la mujer en función de la presión que aplicas sobre el punto G. Recuerda que cada mujer es un mundo y lo que quieres es conocer íntimamente a esa mujer concreta no tener un modus operandi fijo.

Posturas para la mujer

Empezaremos diciendo que la del misionero no es precisamente una de las favoritas para la mujer. Esto se debe a que las mejores posturas para el orgasmo femenino son aquellas en las que se estimula al máximo el clítoris o el punto G, o ambos.

La mujer encima es una de las posturas que ofrece mayor estimulación del punto G, dado el ángulo del pene. En esta posición, además, la mujer está libre para moverse a su gusto y con la intensidad que le produzca mayor placer, en otras palabras, tiene el control y eso en el orgasmo femenino es muy bueno. Deja a un lado la competición por el puesto de capitán y anímala para que ella divierta, saldrás ganando.

Entrar a la vagina por detrás no estimula el clítoris pero ofrece una penetración profunda y estimula el punto G. Y siempre se pueden usar los dedos para frotar suavemente el clítoris mientras practicamos esta postura y cubrir así los dos frentes.

Hasta aquí unas pinceladas del orgasmo femenino. Un orgasmo que, en ocasiones, puede ir acompañado de eyaculación. Sí, has oído bien, la eyaculación femenina también existe, aunque es menos conocida que la masculina. Hay mujeres que pueden producirla a voluntad a través de diversas técnicas. Algunas de las escorts más expertas la realizan, solo tienes que consultar la lista de servicios de las clientas de un local de escorts como Maison Close para descubrir quienes pueden sorprenderte con un squirting, ese servicio tan especial.

Si practicas con estas claves que te hemos dado, serás tú el que sorprenda a la mujer que elijas, llevándola al orgasmo e incluso a la eyaculación. ¿Te atreves a intentarlo?