Beso negro

Práctica sexual que consiste en besar y lamer el ano de un hombre o de una mujer para estimularlo y conseguir una sensación de placer extremo.

El beso negro es una práctica sexual que consiste en utilizar los labios y la lengua para estimular el ano del hombre, un servicio que está entre los fetiches y el sexo anal. El beso negro es un servicio muy especial que solo unas pocas profesionales realiza, dado el grado de intimidad que requiere.

El nombre técnico de esta práctica es annilingus, que combina las palabras latinas “anus” (ano) y “lingere” (lamer), aunque coloquialmente se conoce con el nombre de beso negro. Este servicio, dada la sensibilidad de la zona anal, requiere delicadeza y, por supuesto, una sensualidad sin tabúes que produce mucho morbo al hombre. Es uno de los servicios más íntimos y, como es evidente, debe realizarse tras una ducha que garantice las necesarias condiciones de higiene para realizarlo de un modo óptimo.

El beso negro estimula el "punto-G" masculino, lo que abre las puertas a un nuevo mundo de placer.

El beso negro es particularmente placentero para los hombres porque su punto-G, o punto de máximo placer, se encuentra unos centímetros dentro del ano. Por ello, cuando la escort introduce su lengua hasta el final en el interior del ano del hombre, moviéndola suavemente, besando y lamiéndolo, el placer extremo está garantizado. Un servicio muy especial para los que quieren ir más allá de los límites del sexo.